Fuente original: ABC España | Materia: Política Nacional
Los museos guardan mucho más que objetos tras sus vitrinas. Conservan la memoria de un territorio, las huellas de quienes lo habitaron y piezas que permiten reconstruir siglos de historia. Pero algunos de esos objetos contienen además algo que ha convertido al patrimonio cultural en un nuevo objetivo para la delincuencia: oro, plata y piedras preciosas con un valor material susceptible de convertirse rápidamente en dinero.Los recientes robos registrados en museos europeos y españoles han puesto el foco sobre esta amenaza. El último caso mediático, el del tesoro de Villena (Alicante), ha vuelto a despertar la preocupación sobre la seguridad de las instituciones que custodian patrimonio histórico. En Castilla-La Mancha, el Museo de Albacete ya sufrió el pasado mes de (...)