Durante un cuarto de siglo, el cuadro de búsqueda de Google ha sido una de las interfaces más reconocibles en la informática: un delgado rectángulo blanco, un cursor parpadeante, unas pocas palabras escritas y una lista de enlaces azules. El martes, Google retirará formalmente ese paradigma. En su conferencia anual para desarrolladores I/O, Google anunció un rediseño radical del propio cuadro de búsqueda —el campo de texto literal donde comienzan miles de millones de consultas cada día— transformándolo de una simple entrada de palabras clave en un iniciador de conversación dinámico impulsado por IA que puede aceptar texto, imágenes, PDF, videos e incluso pestañas abiertas de Chrome como entradas. La compañía también está fusionando sus funciones de Resumen de IA y Modo IA en un único flujo de búsqueda sin interrupciones, eliminando la fricción que antes obligaba a los usuarios a elegir entre una página de resultados tradicional y una (...)