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Algunos escándalos del espionaje suizo

En la historia reciente de Suiza, el caso de las fichas, aquel de Jeanmaire o el de Daniel M. hicieron del espionaje un problema mayor del país. He aquí una breve cronología de algunos ejemplos de esas actividades secretas:

Los rusos

En la primavera de 2018, dos agentes rusos fueron arrestados en los Países Bajos, aparentemente de camino a Spiez (Berna), sede de un laboratorio federal donde se efectuaban investigaciones sobre el envenenamiento de un exespía ruso en Salisbury (Inglaterra). El Servicio de Inteligencia Suizo (FIS) participó en el arresto con el objetivo de “prevenir acciones ilegales contra una infraestructura crítica suiza”.

El caso de Daniel M.

El 9 de noviembre de 2017, el Tribunal Regional Superior de Fráncfort condenó al suizo Daniel M. a una sentencia suspendida por actuar como agente secreto. Presuntamente, bajo las órdenes del FIS habría infiltrado a una persona en la administración financiera del estado de Renania del Norte-Westfalia (Alemania) para que le informara de eventuales movimientos susceptibles de tener un impacto en Suiza. Una suerte de sistema de alerta temprana contra nuevas ventas de CD con datos fiscales helvéticos.

El caso Falcani

En 2015, el informático Hervé Falciani, empleado del banco HSBC, fue condenado en ausencia a cinco años de prisión en Suiza. En 2009, había proporcionado a las autoridades francesas los datos de clientes de bancos suizos sospechosos de evasión fiscal. Nunca se probó que hubiera hecho lo mismo en Alemania.

El gran robo de datos

El caso de GiroudEnlace externo también atañe al fisco, aunque tuvo un menor alcance. En 2014, Dominique Giroud, un enólogo del Valais condenado por evasión de impuestos, fue acusado de incitar a un pirata informático, un investigador privado y un exempleado del FIS a robar datos. Según una investigación, el grupo intentó ingresar a las computadoras de los periodistas cuyos reportajes sobre el caso incomodaban a Giroud.

El infiltrado

Claude Covassi también practicó una forma relativamente inofensiva de espionaje en la década de 1990. El “espía de la mezquita” supuestamente se infiltró ilegalmente en el Centro Islámico en Ginebra como informante del FIS. El propósito habría sido identificar posibles vínculos terroristas.

El caso Bellasi

En la década de 1980, el contador Dino Bellasi, que trabajaba para el FIS, fue noticia: había desviado casi nueve millones de francos con anticipos del Banco Nacional Suizo a tropas ficticias. En 2003, el Tribunal de lo Penal Comercial de Berna lo condenó a seis años de prisión por estafa, documentos falsificados, cargos falsos y otros delitos. Afirmó haber actuado en nombre de sus superiores para crear un “servicio de inteligencia fantasma”. El tribunal no encontró evidencia alguna al respecto.

(…)

El caso P26

La investigación del caso de las fichas desveló también a la organización secreta de resistencia P26, así como el servicio secreto de inteligencia P27, creados a fines de la década de 1970. Después de ser denunciados en 1990, ambos servicios paralelos estatales fueron disueltos por el Consejo Federal (Gobierno suizo).

El caso Jeanmaire

El brigadier Jean-Louis JeanmaireEnlace externo fue el espía suizo de más alto rango. A principios de la década de 1960, se hizo amigo del coronel Vasily Denissenko, miembro de la Fuerza Aérea soviética y agregado militar en la embajada en Berna. Jeanmaire le entregó en reiteradas ocasiones, a él y a sus sucesores, información clasificada sobre el ejército suizo. En 1977, fue sentenciado a 18 años de cárcel por traición.

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